Mi madre decidió que París sería la ciudad. Cada año pasamos la Navidad en una ciudad distinta y a mi no me desagradó la idea de ir a París por que adoro la ciudad y sus restaurantes. Claro que ella, como acostumbra, ya había decidido por ella, por mi, y por Maritza, la mujer del embajador de Brasil en Francia. Una mujer con el extraño hobby de organizar una gran fiesta de Noche Buena en su casa.
- - Lleva años organizando esa cena. Ahora todos los que acuden pasan una selección previa exhaustiva - contaba mi madre, exagerando como siempre.- Empezó a organizarla porque, como vivía lejos de Brasil se sentía muy sola. A su marido le pareció una buena idea y decidió invitar a cenar al resto de mujeres de embajadores y cónsules en su situación; hay invitados que llevan acudiendo veinte años. ¿No es emocionante?- preguntó.
- - Si, sobre todo si hago cálculo mental sobre la edad media de los invitados…
- - Bull shit! Lo pasarás muy bien, ya verás. Cada año reúne a un grupo muy variopinto: cónsules, EmBaJaDoRes, PRESIDENTES y grandes empresarios de toda Sudamérica- me dijo emocionada.
- - Mamá, no quiero ser aguafiestas pero celebrar la Navidad en el geriátrico de “Cocoon” no es precisamente mi definición de “pasarlo bien”.
- - ¡Peter! Be polite! – dijo ella casi gritando.
- - Ok, ok…- dije triste.
- - Oh Sweety… Tan sólo te pido dos semanas al año. ¿Lo harás por tu madre?- preguntó y me sentí mal- Dime que sí, My Cheese Cake!
- - Sí, sí…- dije pretendiendo sonar real pero pesando en que prefería pasar la noche rodeado de hombres guapos. Aún con todo, la idea de quedarme un par de semanas en mi piso de París, con John, me produjo la alegría suficiente para sentirme bien; bueno eso y la oportunidad de pasar la Noche Vieja en París.
- - Todo eso no puede ser de él ¡Por el amor de Dios!- decía Ania en pleno éxtasis visual mientras examinábamos su paquete, ya medio borrachos.
- - Voy a ver- dijo Jessica que, tras dejar con decisión su copa sobre la barra, se encaminó entre la gente hacia el espacio en la barra donde él bailaba.
- - No quiero ni imaginarme lo que puede ser “eso” que tiene entre las piernas cuando lo libere de la minúscula prisión de lycra.
- - Seguro que la lleva estrangulada- sentenció Jessica a su vuelta.- Pero es toda suya, seguro- terminó, feliz, tras cerciorarse de la autenticidad de su rabo.
- - Voy a ver…- dijo Ania y yo le seguí.
- - Honey, I’ts over! No me interesa.
- - No sé por qué te cae tan mal Alexander, Peter. Es un hombre encantador, además de un genio; espera a ver la próxima colección- dijo ella extasiada.
- - No dudo de su genialidad, Camilla- dije, mientras pensaba “tampoco es para tanto”- es ÉL en general, en todo su conjunto, con todo lo que le rodea.
- - Seguro que ocurrió algo entre vosotros y no me lo quieres contar, por eso estás así- dijo ella con voz de Bruja mala del Oeste.
- - Antes me lío con cualquiera de mis hermanastros- dije, y mientras lo decía pensé lo triste que sería tenerlos y no tirármelos.- Pero pregúntale a él si no me crees y te quedas más tranquila.
- - Ni loca, no tengo tanta confianza…- dijo y se quedó en silencio.- Es uno de esos misterios de tu vida que algún día lograré descubrir.
- - ¿Misterios?- pregunté sorprendido.
- - Olvídalo. ¿Cómo te encuentras?- preguntó cambiando de tema
- - ¿Ahora mismo? Cachondo.
- - Que raro…- dijo ella, como pensando en voz alta.
- - Honestly. Hacía tiempo que no me despertaba cachondo y después de las Navidades que ha pasado ya comenzaba a pensar que había perdido la libido.
- - El problema es que ese tipo de vida que llevas te resulta cómoda y divertida- dijo con desprecio.
- - Cómoda y divertida me resulta una camiseta de h&m. Mi vida me resulta E S P E C T A C U L A R, Camilla, cariño.
- - ¿Qué te pasó en Navidad?
- - Que nos intoxicamos con la cena de noche buena. Yo estuve mal del estómago, pero no tan mal, hasta año nuevo. Mi madre tuvo menos suerte y hubo que ingresarla.
- - ¿Bromeas?
- - Ojalá- dije realmente deprimido. –Así que después de pasar encerrado en casa todas las fiestas, el día cinco me la traje a Barcelona, en contra de mi voluntad como buen hijo, para pasar aquí la noche de Reyes.
- - Excuse me?- preguntó Camilla sorprendida por la revelación.
- - Y ¿no regaláis nada en Navidad?- preguntó con asombro ella, que fuera de su mentalidad anglosajona el mundo deja de existir.
- - A los amigos si, pero entre nosotros no. Siempre lo hemos hecho el día 6 de Enero- dije emocionado por sentirme diferente.- Lo mas fuerte de todo es que las rebajas en España empiezan el día 7 de enero.
- - Sales?- dijo ella en el tono más plano en el que su garganta puede producir sonido- Ah, ¿eso donde la gente casi se mata por comprar una chaqueta de mala calidad imitación Dolce&Gabanna por 10 libras en Zara?
- - Algo parecido- respondí yo, sin seguirle el juego.
- - However, Peter. Necesito que cubras Bread & Butter Barcelona la próxima edición.
- - There’s No Way!
- - Te lo pido como favor personal. Iría yo misma…
- - Pues ven- dije rápidamente sin que terminara la frase.
- - … pero no puedo…. Por que…. tengo que preparar la NY Fashion Week, el 13 de Febrero- dijo y de pronto sentí una rabia contenida durante años en mi interior.
- - ¿Te vas a NY y me pides a mi que cubra BBB? Te estás cachondeando ¿verdad?- grité pero ella no dijo nada.- ¿Por qué no envías a alguna de las becarias anoréxicas que tienes besándote el culo cada día? Hace años que no me dedico a eso, No me gusta, NO lo hago y NO HAY DISCUSIÓN.
- - El problema Peter es que ya tienes la acreditación hecha, rumbo a tu casa.
- - BITCH!- dije y colgué el teléfono.


